Las canas son un actor protagonista muy presente en el cabello de muchas personas llegadas a una cierta edad. Estas forman parte del proceso natural de envejecimiento del pelo y su aparición puede depender de distintos factores como pueden ser genéticos u hormonales, entre muchos otros. Pese a que contar con canas es algo totalmente normal llegada la edad adulta y que, por sí sola, no implica la existencia de ningún problema capilar subyacente, siguen existiendo muchos mitos y falsas creencias sobre las canas que generan ciertas dudas y confusión. Seguramente hemos escuchado a lo largo de nuestra vida frases como “si arrancas una cana hace que salgan muchas más”, o “el estrés provoca la aparición de las canas”. Como veremos a continuación, conocer qué hay de cierto sobre la presencia de canas en el pelo es fundamental para entender mucho mejor por qué salen y cómo cuidar las canas y nuestro cabello para que este luzca siempre perfecto.
¿Qué son las canas y por qué salen las canas?
Las canas son cabellos o folículos que han perdido totalmente o parcialmente la pigmentación o color natural del cabello independientemente del color que este sea. Esto ocurre porque los folículos han perdido lo que conocemos como melanina, responsable de darle ese color característico a los mismos. Por ello, a medida que entramos a la edad adulta, se va produciendo progresivamente una disminución de la melanina lo que ocasiona que el cabello adquiera esas tonalidades grisáceas o blancas tan características. Respecto a las canas, debemos saber que corresponden a un proceso fisiológico relacionado con el envejecimiento, que puede variar en cada persona. Por ello, no existe un patrón común o edad propicia para la aparición de las canas, pudiendo encontrar casos de canas ya en la adolescencia y otros que llegados a la vejez apenas cuentan con ellas. Durante este proceso, el cabello canoso suele experimentar ciertos cambios en su estructura como una mayor sequedad y aspereza, pérdida de brillo y elasticidad o bien deshidratación.
Además, sabemos que la aparición de las canas responde a un proceso normal de nuestro cuerpo relacionados con la disminución en la producción de melanina pero, además de ello, pueden existir una serie de factores que pueden acelerar el proceso de aparición de las canas. Entre estos podemos encontrar factores genéticos puesto que nuestros genes pueden condicionar la presencia de las primeras canas según nuestra herencia familiar. El estrés crónico, es otro factor que puede favorecer la aparición de un mayor número de canas, así como, acelerar el proceso en casos de estrés prolongado. Sufrir déficits nutricionales tales como falta de nutrientes y vitaminas esenciales pueden favorecer la aparición prematura de las canas. Por último, y quizá uno de los factores más determinantes es el propio envejecimiento, puesto que afecta a todas las personas por igual y está ligado a la disminución y capacidad de los melanocitos para fabricar la melanina.
¿A qué edad suelen salir las primeras canas?
Sobre esta duda tan común debemos decir que no hay una edad exacta en la que empiezan a aparecer las canas puesto que estas dependen de muchos factores diferentes y de las características propias de cada persona. Como hemos indicado
anteriormente, podemos encontrar personas que comienzan a tener canas antes de los 25 años, mientras que otras apenas presentan algunas incluso superados los 60 años. Por lo tanto, la genética tiene un papel muy importante en la aparición de las canas, así como, otro tipo de factores como pueden ser el estilo de vida o la presencia de enfermedades subyacentes. Aun así, podemos destacar algunos rangos orientativos en donde las canas suelen ser más habituales y es entre los 30 y 40 años en personas caucásicas y de entre los 35 a 45 años en personas asiáticas pese a indicar que estos son rangos orientativos.
En cualquier caso, la aparición de canas no debe considerarse un problema capilar por sí mismo, sino más bien como un proceso fisiológico que forma parte del envejecimiento natural de la persona y, en este caso concreto, del folículo piloso. Llegados este momento, tan solo deberemos adaptar nuestros cuidados capilares a la nueva realidad puesto que la estructura del folículo piloso cambia su estructura en cierta medida cuando este pierde la conocida melanina. Con una serie de cambios en nuestros hábitos de cuidado e higiene diarios podremos mantener nuestro cabello sano, bien hidratado y con un mejor aspecto.
¿Cuáles son los mitos y falsedades de las canas?
Aunque las canas forman parte de un proceso completamente natural, alrededor de estas siempre han existido una serie de mitos y falsedades sobre las canas que seguro muchos de nosotros hemos creído alguna vez. Por ello, a continuación, trataremos de repasar algunas de las afirmaciones populares más conocidas y analizaremos qué hay de cierto en cada una de estas. En este sentido, y cuando se trate de salud capilar, debemos guiarnos siempre por la evidencia científica y dejar a un lado las creencias que en muchas ocasiones carecen de cualquier fundamento y solo están basadas en opiniones arraigadas. Frente a cualquier duda sobre este y otros asuntos relacionados con el cuidado capilar, en Clinica Capilar Hölsttein estaremos encantados de poder ayudarte a resolver todas tus dudas, así como, ofrecerte las mejores soluciones a los principales problemas capilares.
Si arrancas una cana hace que salgan muchas más (FALSO)
Esto es falso puesto que arrancar una cana no hace que salgan más. Si eliminas un cabello o folículo canoso este volverá a salir blanco, pero no provocará por sí mismo que salgan muchos más con la misma condición. Arrancar una cana no modifica el proceso de pigmentación de otros cabellos puesto que la pérdida de melanina se produce de forma independiente. Lo que sí suele suceder, y de aquí seguramente este error, es que el resto de cabellos cercanos a la cana pueden sufrir el proceso de despigmentación, lo que lleva a considerar que arrancar una cana provoca la aparición de otras muchas canas.
Las canas indican un cabello débil o una mala salud (FALSO)
Esta creencia que afirma que el cabello canoso es un cabello débil o implica una mala salud es incorrecto puesto que, en la mayoría de los casos, dicho proceso se corresponde con un envejecimiento normal del folículo piloso sin que exista ningún problema asociado a ello. Por eso, no debemos creer esta afirmación puesto que muchas veces el cabello canoso suele ser en ocasiones más fuerte y grueso que el cabello con color. Esto se solía pensar antiguamente al creer que la pérdida del color del cabello correspondía a un deterioro general de la salud, cuando en realidad estos procesos no están relacionados.
El estrés provoca la aparición inmediata de canas (FALSO)
Esto es falso puesto que el estrés no puede producir de forma inmediata la aparición de canas. El estrés intenso no suele hacer que el cabello cambie de forma repentina de color, puesto que la pérdida de melanina es un proceso progresivo que se produce poco a poco con el paso del tiempo. Sin embargo, lo que es cierto sobre ello es que el estrés mantenido con el tiempo sí puede acelerar los procesos relacionados con las canas y, por tanto, con el envejecimiento. Por eso, aunque el estrés no provoca la presencia inmediata de canas sí puede favorecer que estas aparezcan cuando este es persistente.
Las canas aparecen únicamente con la edad (FALSO)
Quizá uno de los mitos más extendidos que afirman que las canas aparecen solo con la edad, lo cual es falso o no del todo cierto. Es correcto que, aunque el envejecimiento es una de las principales causas de la aparición de las canas, otros factores como pueden ser la predisposición genética, déficits nutricionales o enfermedades también pueden influir. Por eso, en algunas personas que reúnan algunas de estas características podemos ver canas a pesar de que no sean de una edad más avanzada. Este hecho provoca también que no se pueda establecer o fijar una edad concreta para la aparición de las canas.
El pelo canoso deja de crecer con el tiempo (FALSO)
Otra de las creencias más conocidas y populares sobre las canas dice que las canas dejan de crecer con el tiempo, no es cierto. Estos folículos con ausencia total o parcial de melanina crecen del mismo modo que el resto de los folículos. Lo único que cambia en ellos es la ausencia del pigmento natural de nuestro cabello, pero los procesos de crecimiento siguen siendo los mismos para todos ellos. Por ese motivo, el pelo canoso continuará creciendo al igual que el cabello con color. Un mito o falsa creencia más sobre las canas y su aparición que con el paso del tiempo se ha vuelto muy conocida.
Las canas no necesitan de ningún cuidado (FALSO)
Mucha gente piensa que las canas y el pelo canoso no requiere de ningún cuidado especial al haber perdido su color natural. En cambio, como hemos indicado anteriormente, llegado el momento este cabello requerirá de una rutina de cuidados adaptada a dichas características puesto que, el folículo canoso suele volverse más áspero, seco y propenso al encrespamiento. Por lo tanto, es recomendable prestar especial atención a las canas y proteger nuestro cabello con productos y champús especializados, así como, prevenir el mismo de la exposición solar para que le afecte lo menos posible y se vea más brillante.
¿Cómo puedo cuidar las canas y el cabello canoso?
Como hemos indicado a lo largo del presente artículo, las canas y el cabello canoso requerirán de una serie de cuidados adaptados con el objetivo de que este luzca con mejor aspecto. Al presentar las canas una naturaleza más seca y que tiende al encrespamiento frente al pelo con color, necesitaremos de una rutina para mantenerlo sano y con mejor aspecto. Algunos de los
mejores consejos que podemos dar para cuidar las canas y el pelo canoso es mantener el cabello hidratado aplicando una mascarilla y un acondicionador varias veces a la semana. Con ello evitaremos la sequedad propia del cabello canoso y haremos que este se vea mucho más suave y brillante. También, debemos proteger del sol nuestro cabello para evitar que la radiación solar afecte a las canas y acelere su deterioro. Del mismo modo, evitar el uso excesivo de herramientas de calor ayudará a evitar esta sequedad y que el pelo se reseque en exceso. Algo muy importante y que debemos tener siempre en cuenta sin importar que tengamos canas o no.
En resumen, una vez descartadas posibles causas asociadas como pueden ser déficits nutricionales o enfermedades subyacentes, debemos incidir en que las canas son una consecuencia natural del envejecimiento del cabello, las cuales, no deben considerarse un problema capilar por sí mismas. Conocer por qué aparecen, desmontar ciertos mitos y falsedades que rodean a las mismas y adaptar nuestros cuidados al cabello canoso nos permitirá mantener un pelo mucho más sano, cuidado y con mejor aspecto durante más tiempo. Frente a cualquier duda sobre las canas o si estas aparecen de forma precoz, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y acudir a un especialista en la salud capilar.